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Sus Padres
Su Padre:
Mouras y su padre Roberto Mouras
tuvieron una relación muy especial. "El Hijo" decía don Roberto, quien
cada vez que el "Toro" corría, se paseaba por la vereda de su chalet o bien
escuchaba la carrera sentado en su camioneta.
Tras la resistencia a que manejara
cuando el "nene" tenia 13 años, y su negativa a que corriera cuando tenia
15, luego don Roberto fue quien mas lo apoyó y le facilitó en todos los
aspectos de su carrera deportiva " arreglando" incluso la situación en la
casa, ante la cerrada oposición de doña Inés, que jamás pudo digerir que su
hijo fuera corredor automovilístico. Ella se refugiaba en la religión, iba
todos los días a misa, pedía por su hijo constantemente y rogaba que luego
de cada carrera Dios se lo traiga sano y salvo.
El terrible accidente de don
Roberto padre, en el que perdiera la vida, dejó a Roberto hijo vacío,
desconsolado, paralizado por el dolor. " No se que voy a hacer... mi
padre me acompañaba constantemente, era un amigo, también era un socio que
me atendía y manejaba los campos, no se que voy a hacer sin él...".
Pero la vida continuo, "El hijo, siguió
el camino que tan orgulloso había hecho sentir a su padre,
recordándolo siempre con devoción y agradecimiento.
Su Madre:
Doña Inés Serrani, fue mucho mas
que la devota mamá que tenia a su nene impecable, que vivida haciéndole
recomendaciones y pidiéndole que deje de correr. Doña Inés le
proporciono a Roberto Mouras, ese hogar, ese relax ese santuario inundado de
amor que lo alejaba del vértigo de las carreras, de la dureza de los
negocios, de los problemas de cada día. En ese hogar, Mouras
atesoraba sus mejores recuerdos. los de su niñez, los de su vida deportiva,
y también los de su madurez.
"Pobre Madre", esa frase escucho miles y
miles de veces, a partir del mismo instante en que se conoció la
muerte de Roberto Mouras. Doña Inés tuvo la felicidad de atesorar a su
hijo durante 45 años, dedicarle su vida, atenderlo como al "nene" que
alguna vez fue, y viviendo la alegría inmensa de cada regreso, aunque si
sufriendo lo indecible por cada partida.
Doña Inés fue mucho en la vida de
Roberto Mouras...dicen que detrás de cada hombre hay una gran mujer..:Detrás
de Roberto estaba su madre....UNA GRAN MUJER...
Fuente: Diario "El Oeste" 1992.
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